San Francisco - Sausalito en bici, e "historia de un hostión"

Me ha costado, pero últimamente estoy de un positivo que no me lo creo ni yo, y estoy aprendiendo a buscarle siempre el lado positivo a las cosas, lo que es muy guay. Por eso, cuando pienso en la ruta en bici de San Francisco- Sausalito no sólo pienso en que pasé un día maravilloso con amigos, descubriendo la ciudad y sus alrededores, montando en bici después de mucho tiempo y cruzando el Golden Gate; no, también pienso en que aprendí una valiosa lección: OJO CON LOS CARRILES DEL TRANVÍA. Pero yo soy muy de empezar por el principio (y enrollarme en el camino como una persiana), así que más adelante explicaré la razón. Por ahora te cuento un poco lo bien que me lo pasé haciendo esta ruta de unos 18 kms y que haces en 1:30- 2 horas dependiendo de las paradas que hagas a lo largo del camino. Venga, ponle las 2 horas porque es muy bonito todo.

En San Francisco es buen plan tener bici aunque tienes que estar preparado para encontrarte alguna que otra cuesta; la ciudad está bastante bien adaptada a ellas y los conductores en general son muy respetuosos. Nosotros andamos todavía de mudanza y ya sólo me faltaba buscar bici, así que para hacer esta ruta las alquilamos. Puedes alquilar bicis en bastantes sitios de la ciudad, y algunas son muy bonitas y hipsters. Pero como nosotros somos muy de improvisar (por eso de que somos un desastre) al final las alquilamos en el sitio que nos pillaba más a mano, a la altura del Pier 28. Era barato y con bastantes bicis para elegir; además el precio incluía casco, almohadilla para el sillín opcional reutilizada por infinitos culos, botellita de agua y mapa con recomendaciones de rutas, así que ni tan mal. También podías añadir cestita a la bici; obviamente yo elegí cestita que no usé para nada en todo el día, pero fui muy feliz y eso es lo que cuenta.
Te recomiendo que la bici que elijas sea con marchas porque en el camino te vas a encontrar cuestas divertidas, y si vas de paseo no es ninguna vergüenza ir a molinillo, ninguna.

Mapa de la ruta cortesía de Strava y Garmin

Mapa de la ruta cortesía de Strava y Garmin

Una vez te has agenciado la bici te subes en ella y empiezas a pedalear, preferiblemente por Embarcadero, que ir por allí es relativamente sencillo si no estás acostumbrado a ir en bici por ciudad: hay carril para bicis, los coches los respetan y es una calle amplia. Si vas un martes, jueves o sábado te encontrarás con el Farmers Market en el Ferry Plaza; esto significa ir con un poco más de cuidado porque aumenta el número de gente que se reúne en la zona, y de sobra es conocido que los turistas andan sin mirar.

Otro punto un tanto problemático es el Pier 39, lugar que debes evitar a toda costa cuando vengas a San Francisco, a no ser que te guste compartir tu espacio vital con otras 4 personas gritonas, los niños corriendo como gallinas sin cabeza, la comida mala, las tiendas cutres y ver a cientos de personas (sin exagerar) haciendo el sonido de focas mientras miran a leones marinos que huelen mal; sí-qué-pasa-odio-el-Pier-39. El caso, que si vas por Embarcadero vas a pasar por ahí. De nuevo presta más atención que aquí hay más mogollón.

Por esta zona también fue cuando muy amablemente mis amigos más experimentados en el uso de la bici en la ciudad me comentaron: "cuidado con los raíles del tranvía". Para mí ahí se empezó a mascar la tragedia. Pero no adelanto nada.

Pasado Fort Mason empieza la parte más bonita del recorrido. Te vas acercando más al Golden Gate, puedes parar un poco en la playa, y aunque te apetezca quedarte a comer y pasar el día de picnic en esta zona, te apuntas el plan para otro día y sigues tu camino. Aquí también puedes aprovechar a hacer unas fotos en Fort Point con el Golden Gate de fondo. Es típico total, pero mola.

Beso con cortavientos reflectantes y Golden Gate Bridge de fondo

Beso con cortavientos reflectantes y Golden Gate Bridge de fondo

Es posible que cuando cruces el Golden Gate haya niebla y haga viento porque esto es San Francisco y esto es lo que hay. Cuanto antes lo asumas, mejor.
Lo bueno es que puedes cruzar el puente por carril bici, eso sí, nada de ir en paralelo con los amigos, en fila india que es de buena educación y además de vez en cuando pasan algunos megapros con la bici a millones de km/h.

Justo antes de llegar a Sausalito hay una cuesta abajo maravillosa que te va a permitir tomar aire a la vez que disfrutas del paisaje. De las cuestas arriba ya me he olvidado porque mi mente es así de buena que me hace olvidar las experiencias TRAUMÁTICAS.

Un vez en Sausalito sigue hasta que des con un parking para bicis, justo al lado del puerto donde después puedes coger el Ferry. Sí, puedes volver en Ferry. Relájate, quítate el casco, encadena la bici en el parking y disfruta Sausalito, que ya has hecho todo el deporte que tenías que hacer por hoy.

La niebla que amenazó durante todo el día con devorarnos, pero no.

La niebla que amenazó durante todo el día con devorarnos, pero no.

En Sausalito lo que puedes hacer es básicamente pasear y disfrutar de este pueblito americano. Lo que no te puedes perder es el "barrio" de casas flotantes/ casas-barco. A mí me encantó y me puedo imaginar viviendo un tiempo allí. Todo era tranquilidad, cada casa tenía mucha personalidad y había algunas que eran una auténtica pasada. Creo que lo único que no aguantaría si viviese allí sería estar tomándome una cervecita en la terraza de mi casa-barco y que turistas perturbasen mi tranquilidad, así que sé respetuoso cuando lo visites por si me pillas por allí de retiro espiritual. 

Si te quedas a comer, que es lo suyo, hay infinitas opciones. Nosotros comimos en Sartaj India Cafe, un restaurante indio diminuto pero con comida muy rica, aunque no muy abundante si ya te has acostumbrado a las porciones americanas. Y otro sitio que tengo que probar en mi siguiente visita es la pizzeria Bar Bocce, que también tiene pinta de estar genial. 

Cuando te hayas hartado de pasear y quieras volver, coge el Ferry. Vas a tener que esperar un rato, porque todo el mundo ha tenido la misma idea. Siempre puedes volverte en bici, pero como que apetece más vuelta tranquilita recorriendo la costa.

Y hasta aquí la ruta San Francisco- Sausalito/ Sausalito- San Francisco. Pero todavía queda un último episodio en la historia de ese día…

El Ferry a nosotros nos dejo al ladito del Pier 39, porque sabían que era mi zona favorita de todo San Francisco. Y entre que íbamos con prisa y que quería salir de allí cuanto antes me monté en la bici sin pensar en recomendaciones anteriores (te lo recuerdo por si tampoco te acuerdas: "cuidado con los raíles del tranvía"). Como era de esperar, hubo un momento en el que se dieron todas las circunstancias del universo para ponerme nerviosa y el único hueco que vi para meterme con la bici terminó… en los raíles del tranvía. Según iba directa hacia allí lo vi claro y asumí mi destino. Podría haber dedicado un par de segundos a pensar cómo evitar el maldito raíl, pero en lugar de eso me entretuve imaginando la caída futura a cámara lenta. Todo ocurrió tal y como lo había imaginado, palabrita, y lo siguiente que recuerdo es estar besando el suelo de San Francisco muy salvajemente. No tiene ningún misterio: si vas montando en bici y metes la rueda delantera en un hueco estrecho, la rueda se para en seco y tu sales volando. 
No voy a poner la foto de cómo quedé porque el post daría miedo, y ya la tienes en Facebook. Han pasado dos meses y ya he vuelto casi completamente a la "normalidad", aunque pasé un par de semanas muy divertidas. 

Ahora que ya sabes cuál es el máximo peligro de ir en bici por San Francisco estás en posición de evitarlo. Y si quieres pasar un día entretenido y más activo de lo normal, y de paso conocer los alrededores de San Francisco, esta ruta es una muy buena opción.