Series que no me cansaré de ver (I): Gilmore Girls

En cuanto a series soy bastante ecléctica a la vez que poco crítica. Esto quiere decir que veo todas, sin filtro. Veo un capítulo de Battlestar Galactica y luego me planto uno de The OC. Quizá es porque de pequeña no tuve tele en casa y luego la cogí con ganas, pero lo mío es vicio y lo demás son tonterías. Tengo series para diferentes horas del día y para distintos estados de ánimo, así que mi lista de recomendaciones es amplia.  Si no veo una serie es porque debe ser una bazofia máxima o que no tengo tiempo, que a veces también pasa.

Dentro de todo este revuelto de series hay algunas que podría ver una y otra vez sin aburrirme; son tan entretenidas y con personajes a los que coges tanto cariño que no puedes superar el no verles a diario/ semanalmente.

La primera de esta lista para mí es Gilmore Girls. Estos días Netflix anunciaba que ha conseguido todas las temporadas y estarán disponibles a partir de octubre. Desde entonces no han hecho más que aparecer artículos sobre las razones para ver la serie, y es que al parecer no soy la única en haber visto una y otra vez cada temporada. 

Rory y Lorelai en Luke's Dinner bebiendo café sin límite

No sólo la he visto tanto porque en su día Cosmopolitan en España y después 5* en Londres las repusieran a ritmo de uno o dos capítulos por día, que también, sino sobretodo porque Rory (la prota) era una adolescente con la que te podías sentir identificada porque era normal. Normal a pesar de la madre hiperjoven y molona, beber café sin parar, comer infinitas guarrerías en cantidades industriales sin volverse un monstruo y ligarse siempre a los más guapos del pueblo ( igual era esto lo que nos daba esperanzas a las empollonas normaluchas). Reconozco que a mí me dio muy fuerte con Rory y quería ser como ella a pesar de ser un poco demasiado perfecta, o tal vez por eso. Yo sólo sé que cambiaba mi corte de pelo al ritmo de la serie y que desde entonces quise ir a Yale. 

También estaban las referencias a infinitos libros, pelis y series clásicas y música. Vamos, que la serie tiene un sinfín de referencias a la cultura pop y yo encantada. 

¿Cómo no preferir a Jess?

¿Cómo no preferir a Jess?

Volviendo al tema chicos, que la empollona del pueblo se lleve siempre a los más guapos es un canteo, pero si las series no están para soñar, ¿para qué están? Mi preferido siempre fue Jess; el malote-lector (reading is sexy) que a pesar de pasarse muy a menudo de la raya siempre tenía sus detalles de amor total (suspirito). Superaba de largo al pavisoso de Dean, que mira que intentaron darle un poco de vidilla a la cosa en la cuarta temporada, pero bah. Luego Logan me enamoró bastante, pero la última temporada no me convenció y la evolución de la relación con Logan pues tampoco.

De todas formas la serie no sólo era RoryLorelai me parece superdivertida aunque me gustaba más cuando hacía un poco más de madre y no tanto de madre-amiga-supercool. También me encantó que los abuelos fueran cogiendo más protagonismo (la abuela, Emily, es magnífica), Luke me parece completamente adorable y el resto de personajes de Stars Hollow podrían tener cada uno su propio spin-off. Supongo que si la sigo viendo ahora que ya no soy -para nada- adolescente será por el resto de tramas que no se desarrollan en un instituto o universidad. Aunque sigo queriendo ir a Yale.

Así que si estás buscando una serie para llenar los ratos de aburrimiento aquí tienes una con siete temporadas completas para disfrutar. Eso sí, aviso desde ya: si eres chico igual no le pillas la gracia (no se la vas a pillar).