Stoke Newington (II). Hora de comer

En el anterior post sobre Stoke Newington Church Street te conté algunas de las opciones que tenías si decidías pasar el día por la zona y paré justo cuándo llegábamos a una de mis partes preferidas: la hora de la comida, o del aperitivo, o del café… cualquier momento que incluya parar de pasear y sentarse en un sitio agradable y calentito a comer y beber, básicamente. Que conste que he escrito "agradable" y "calentito" porque no soporto comer con frío, en un sitio lleno de gente o en un sitio con personal desagradable (sí, siempre fui muy señora); tampoco me gusta un sitio en el que la comida sea mala, pero eso es obvio y creo que lo comparto con el resto de la humanidad.
Habiendo dejado esto claro, te dejo una lista de sitios en Stoke Newington que a mí me han gustado, o sea que son agradables y calentitos, para cuando te canses de pasear y comprar/ mirar a gente comprar:

Rasa. Casi me pierdo este maravilloso restaurante indio porque por fuera me parecía horrendo. Me lo sigue pareciendo (es la masa rosa de la foto de abajo) pero la calidad de la comida es directamente proporcional a la "peculiaridad" exterior; tiene un 9 en Foursquare por si no te fías de mí. Cuando he ido he pedido el menú degustación: tropecientos platos ultradeliciosos por £16 por persona; imposible acabarlos pero está muy bien para convencerte de que todo lo que tienen en la carta merece la pena. Si tienes que elegir un sitio para comer que sea éste. Eso sí, te recomiendo llamar para reservar que están siempre a tope.
Además hay dos locales, uno en cada acera, y uno de ellos es completamente vegetariano/casi vegano: minipunto y punto para Rasa.

 A la derecha, en color "rosa Bubu", el Restaurante Rasa 

A la derecha, en color "rosa Bubu", el Restaurante Rasa 

Si tienes más ganas de pub te recomiendo The Three Crowns y The Jolly Butchers. Comida de pub mucho más que decente con la ventaja de que si andas con ganas de fiesta sólo tienes que levantarte de la silla para pedir otra pinta.
Otro pub que no está nada mal es The Lion. Tienen bastantes cócteles por si te apetece innovar, y bastantes cervezas por si te apetece innovar sólo un poco; y también un beer garden en el que en invierno ponen estufas, que a mí se me quedan en nada cuando hace 0º… pero ahí están. No tienen comida pero si te ha pillado la hora de la cena puedes pedir pizzas que te traen en un momento de un italiano que está al lado. Y para mí no hay mejor comida para acompañar a una cerveza que una pizza.
Un poco más "lejos" (lejos= tienes que andar unos 10 minutos) está The White Hart, del que ya te hablé debido a su maravilloso beer garden. La comida no está nada mal y es bastante agradable. 

Y como siempre es buen momento para disfrutar de un buen café, te recomiendo perderte un poco por las calles residenciales que rodean Stoke Newington y probar Esters: camareros que son amor total, café rico rico y además tienen leche de almendra homemade. Sí, es bastante cercano al paraíso.
Si avanzas 5 minutillos más llegas a L'atelier Dalston. Sólo he estado tomando café allí, pero si la comida es como el café merece la pena probarla. 

Como ves, el día se te puede pasar  volando conociendo la zona (también se te puede pasar más de un año, véase mi caso). Una oportunidad perfecta para conocer un poco más Londres y sus barrios menos turísticos y los más interesantes, en mi (humilde) opinión.   

Calles de Londres que lo tienen todo: Stoke Newington Church Street

La semana pasada te proponía visitar el cementerio Abney Park, y te comentaba que está en mi calle favorita de Londres: Stoke Newington Church Street. Si no te apetece pasar todo el día visitando tumbas, plan más que válido por otra parte, aquí te dejo otras opciones para completar el día por la zona:

Clissold Park. Si te has quedado con ganas de más verde después de tu paseo por Abney Park puedes acercarte a este precioso parque y tomarte un café en Clissold House, aunque ya te aviso de que te tienen que gustar los niños y los perros, porque en un día de fin de semana soleado hay alrededor de trillones de ellos aproximadamente.

Por cierto, en verano Clissold Park es un buen punto para tomar el sol, lleno de gente entregada al placer de tostarse. "Tomar el Sol en un parque, como los guiris" diréis, pues sí, porque estás en el país de los guiris y no te queda otra alternativa. Palabrita de alguien que el año pasado no se puso el bikini esperando el momento de ir a la piscina…

clissoldpark

Si ya has tenido suficiente naturaleza por un día (aunque yo veo imposible llegar a este punto) puedes dedicarte a ir de tiendas. Algunas de mis prefes:

Hub. Parece que miran mis tablones de Pinterest y los hacen realidad. Consejo: si estás en modo ahorro no entres; yo el otro día fui a ver las rebajas y encontré mi jersey favorito de todos los tiempos al 50% (bien!!), o lo que es lo mismo a £120 (NO bien).

Olive loves Alfie, una adorable tiendecita con ropa de niño, juguetes y cuentos ultramolones que merece la pena aunque solo vayas a echar un vistazo. No descartes llevarte un juguete aunque sea para decorar un rincón mustio en casa.

Search & Rescue Nook. Tiendas de decoración que también parece que han cotilleado mi Pinterest. Desde dominós y otros juegos vintage hasta cafeteras monérrimas de esas que da pena utilizar, pasando por infinitas chorradas absolutamente maravillosas para el resto de la casa. Si además tienes en cuenta la cantidad de artículos de papelería que tienen se podría decir que he llegado al paraíso. 

Lucky Seven. Si necesitas comprar vinilos en cada ciudad a la que vas es un must, y si compras libros, series o películas antiguos a precios ridículos de forma compulsiva, también.

Whole Foods Market. No sé cómo tardé un mes en descubrirlo. Comida orgánica (cara eso sí) y productos y chucherías veganas (porque todos necesitamos chuches de vez en cuando). También tienen comida preparada por si andas vago, pan, zumos naturales, café… Ah, y si vas estás obligado a comprar Coyo, yogur hecho con leche de coco y en el top five de mis descubrimientos culinarios del 2014; y helado Booja Booja, mi número uno de lo que va del 2015, y que consiguió ponerme al borde de las lágrimas al probarlo porque no era consciente de lo que echaba de menos un helado de chocolate (en este caso hecho con anacardos). 

Para cuando hayas terminado de visitar todo esto estarás al borde de la inanición, pero no te preocupes que hay tropecientos sitios para comer, tomar café, té, cervecear… suplir necesidades básicas, vaya. Pero eso ya te lo cuento en otro post que con este sobre necesidades menos básicas me he enrollando mucho.